
Podría confesar que no me gustan las puertas cerradas, ni candados ni llaves. Claustrofobia.Podría decir que no tengo más que pensar. Podría aclarar ciertas cosas, pero no quiero hacerlo.Podría tener un corazón sano, pero es mi debilidad. Podría ser más que esto... pero simplemente, no lo adquiero. Podría confesar que fuí una egoísta, y eso lo admito.
Podría seguir negandome a miles de cosas y a la vez seguir sufriendo por la misma cantidad, pero, ahí esta nuestro error. Si pretendes querer algo que no sirve, no lo aceptes. Si pretendes querer algo que si te sirve, ámalo.
No puedo vivir mintiendo, y por eso obviamente prefiero ser sincera.


